jueves, 23 de julio de 2020

CAMINANDO SOBRE LA PALABRA
TEXTO: JUAN 8:31

Juan 8:31 Reina-Valera 1960 (RVR1960)

 31 Dijo entonces Jesús a los judíos que habían creído en él: Si vosotros permaneciereis (caminar) en mi palabra, seréis verdaderamente mis discípulos;

INTRODUCCCION

·      El caminar sobre la Palabra, no es fácil, ya que implica todos los días estar en tomas de decisiones.
·      El caminar sobre  la Palabra conlleva a dejar todo lo que nos desvía de ella. (Amistades, relaciones que afectan nuestra vida, trabajo, etc.)
·      El caminar sobre  la Palabra hace que nuestro espíritu se goce en medio de las tribulaciones


CAMINANDO SOBRE LA PALABRA EN SEIS  VIAS


1. Caminando sobre  lo profético

Jeremías 1:4-10
 4 Dios me dijo:
 5 «Yo te elegí antes de que nacieras;  te aparté para que hablaras en mi nombre
a todas las naciones del mundo».
 6 Le contesté:
   —Dios todopoderoso, yo no sé hablar en público, y todavía soy muy joven.
 7-9 Pero Dios me tocó los labios y me dijo:
   —No digas que eres muy joven. A partir de este momento tú hablarás por mí. Irás a donde yo te mande, y dirás todo lo que yo te diga. No tengas miedo, que yo estaré a tu lado para cuidarte. 10 Desde hoy tendrás poder sobre reinos y naciones, para destruir o derribar, pero también para levantar y reconstruir.

·      Debemos caminar en lo profético un día nos entregaron una palabra,  fue un enviado de Dios que nos dio  dirección a lo que El Señor quería hacer.
·      Tal vez ese día quedamos perplejo, nos miramos y dijimos como Jeremías “yo no se hablar en público”, nos sentimos poca cosa y no creemos lo que Dios hará.
·      Esta elección de Dios ya estaba en su agenda desde el vientre de su madre.
·      También Jeremías dijo: “Soy muy joven” en pocas palabras tengo poca experiencia, que haré si no se como resolverlo; Pero Jehová le respondió: “No digas que eres muy joven”. No digas que no lo puedes hacer.
·      Gedeon también recibió una palabra profética en el libro de Jueces 6:11-16

11 Y vino el ángel de Jehová, y se sentó debajo de la encina que está en Ofra, la cual era de Joás abiezerita; y su hijo Gedeón estaba sacudiendo el trigo en el lagar, para esconderlo de los madianitas.
    12 Y el ángel de Jehová se le apareció, y le dijo: Jehová está contigo, varón esforzado y valiente.
    13 Y Gedeón le respondió: Ah, señor mío, si Jehová está con nosotros, ¿por qué nos ha sobrevenido todo esto? ¿Y dónde están todas sus maravillas, que nuestros padres nos han contado, diciendo: ¿No nos sacó Jehová de Egipto? Y ahora Jehová nos ha desamparado, y nos ha entregado en mano de los madianitas.
    14 Y mirándole Jehová, le dijo: Ve con esta tu fuerza, y salvarás a Israel de la mano de los madianitas. ¿No te envío yo?
    15 Entonces le respondió: Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre.
    16 Jehová le dijo: Ciertamente yo estaré contigo, y derrotarás a los madianitas como a un solo hombre.

·      Los madianitas y los amalecitas destruían  lo sembrado por el pueblo de Israel.
·      Los Israelitas habían hecho lo malo delante de los ojos de Jehová, y los entrego a sus enemigos por siete años.
·      El Pueblo clamo a Dios y El les envió un profeta que les dijo:” Así ha dicho Jehová Dios de Israel: Yo os hice salir de Egipto, y os saqué de la casa de servidumbre. Os libré de mano de los egipcios, y de mano de todos los que os afligieron, a los cuales eché de delante de vosotros, y os di su tierra; y os dije: Yo soy Jehová vuestro Dios; no temáis a los dioses de los amorreos, en cuya tierra habitáis; pero no habéis obedecido a mi voz.
·      Después de eso el Ángel de Jehová le hablo a Gedeon, el era un campesino no con muchos estudios, en un momento dijo: “Ah, señor mío, ¿con qué salvaré yo a Israel? He aquí que mi familia es pobre en Manasés, y yo el menor en la casa de mi padre.
·      El Señor tenía un trabajo para Gedeón, El Señor le dice en un momento: “Varón esforzado y valiente”, El lo conocía sabia lo que podía entregar.


2. Caminando sobre la declaración

Éxodo 3:1-3  Reina-Valera 1960 (RVR1960)

 1 Apacentando Moisés las ovejas de Jetro su suegro, sacerdote de Madián, llevó las ovejas a través del desierto, y llegó hasta Horeb, monte de Dios. 2 Y se le apareció el Angel de Jehová en una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró, y vio que la zarza ardía en fuego, y la zarza no se consumía. 3 Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.

·      Vemos a Moisés en una declaración muy importante cuando dijo: “Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema”.
·      Del latín declaratĭodeclaración es la acción y efecto de declarar o declararse (manifestar, decir, hacer público). La declaración, por lo tanto, es una explicación de lo que otras personas ignoran o dudan.
·      El declaro que iría a ver lo que ocurría en el monte, nosotros debemos declarar con nuestros labios lo que vamos hacer.
·      Hoy en día andan muchos profetas declarando a cada momento como si esta palabra fuera una palabra mágica.
·      Cuando declaramos, debe hacerse cuando el espíritu te hace sentir que lo hagas en tu espíritu, cuando esta declaración de acción se dice causa un efecto de poder sobre el ambiente, los espacios y el lugar y mayoritariamente sobre tu vida.
·      Hechos 16:25 25 Pero a medianoche, orando Pablo y Silas, cantaban himnos a Dios; y los presos los oían.
·      Que declaración de poder: orar, cantar y evangelizar tres formatos del cielo. Las puertas se abrieron por el poder de la declaración.
·      Conversión del carcelero y toda su familia que tremendo es declarar libertad.


3. Caminando sobre  lo escrito 

·      Es difícil ampliar este caminar en lo escrito ya que hay más de 10.000 promesas para  nuestras vidas y cada una de ellas hay que tomarla.
·      Solo veremos tres caminar en lo escrito:

1. Habiendo dos o tres Yo estaré en medio de ellos

Mateo 18:20 Palabra de Dios para Todos (PDT)

20 porque donde se reúnen dos o tres en mi nombre, yo estoy allí en medio de ellos.

2. El que comenzó la obra la terminara

Filipenses 1:6 Traducción en lenguaje actual (TLA)

6 Dios empezó el buen trabajo en ustedes, y estoy seguro de que lo irá perfeccionando hasta el día en que Jesucristo vuelva.

3. En medio del desierto haré brotar agua

Isaías 43:20 Traducción en lenguaje actual (TLA)20 Los chacales y los avestruces,  y todos los animales salvajes  entonarán cantos en mi honor.  Haré brotar agua en el desierto  y le daré de beber a mi pueblo elegido.


4.  Caminando sobre las aguas

Mateo 14:27-28 Traducción en lenguaje actual (TLA)

 27 Enseguida Jesús les dijo: — ¡Cálmense! ¡Soy yo! ¡No tengan miedo! 28 Entonces Pedro le respondió:   —Señor, si realmente eres tú, ordena que yo camine también sobre el agua y vaya hasta donde tú estás.

·      Las aguas representan las turbulencias de la vida, pero siempre nos quieren ahogar, pero El Señor nos enseña caminar sobre las aguas.
·      No es fácil caminar sobre ellas, solo debemos hacer algo para no ahogarnos en medio de esta, ES MIRAR A CRISTO SOBRE CUALQUIER CIRCUNSTANCIA.


5. CAMINAR SOBRE LA FE

Hebreos 11:1-2  Traducción en lenguaje actual (TLA)

 1 Confiar en Dios es estar totalmente seguro de que uno va a recibir lo que espera. Es estar convencido de que algo existe, aun cuando no se pueda ver. 2 Dios aceptó a nuestros antepasados porque ellos confiaron en él. 3 Y nosotros creemos que Dios creó el universo con una sola orden suya. Lo que ahora vemos fue hecho de cosas que no podían verse.


·      Caminar sobre la fe, es caminar al contrario de lo que otros dicen, el hombre natural ve con sus ojos naturales y anda por vista, pero los que caminan sobre la fe, tienen plena seguridad que será de la forma como fue entregado por el cielo.
·      Abel confió en Dios, y por eso le ofreció un sacrificio mejor que el de Caín. Por eso Dios consideró que Abel era justo, y aceptó sus ofrendas. Y aunque Abel ya está muerto, todavía podemos aprender mucho de la confianza que él tuvo en Dios.
·      Enoc confió en Dios y, por eso, en vez de morir, Dios se lo llevó de este mundo y nadie volvió a encontrarlo. La Biblia dice que, antes de que Enoc fuera llevado, fue obediente, y eso le agradó a Dios. 6 Porque a Dios no le gusta que no confiemos en él. Para ser amigos de Dios, hay que creer que él existe y que sabe premiar a los que buscan su amistad.
·      Noé confió en Dios y, por eso, cuando Dios le avisó que sucederían cosas que todavía no podían verse, obedeció y construyó una casa flotante para salvar a su familia. Por su confianza en Dios, Noé recibió las bendiciones que Dios da a todos los que lo obedecen. También por su confianza en Dios, Noé hizo que la gente de este mundo fuera condenada.
·      Abraham confió en Dios, y por eso obedeció cuando Dios le ordenó que saliera de su tierra para ir al país que le daría, aun cuando no sabía hacia dónde iba. 9 Abraham confió tanto en Dios que vivió como un extranjero en el país que Dios le había prometido. Vivió en tiendas de campaña, igual que Isaac y Jacob, a quienes Dios también les había prometido ese país. 10 Abraham confiaba en que algún día vería la ciudad que Dios había planeado y construido sobre bases firmes.


6. CAMINAR SOBRE LA HUELLAS DE JESUS

Job 36:26 Reina-Valera 1960 (RVR1960) 26 He aquí, Dios es grande, y nosotros no le conocemos,   Ni se puede seguir la huella de sus años.

Las huellas en la arena
Una noche en mis sueños vi que con Jesús caminaba Junto a la orilla del mar bajo una luna plateada.
Soñé que veía en los cielos mi vida representada En una serie de escenas que en silencio contemplaba.
Dos pares de firmes huellas en la arena iban quedando. Mientras con Jesús andaba como amigos conversando.
Miré atento esas huellas reflejadas en el suelo. Pero algo extraño observé y sentí grande desconsuelo.
Observé que algunas veces al reparar en las huellas. En vez de ver los dos pares veía solo un par de ellas.
Observaba también yo que aquel solo par de huellas. Se advertía mayormente en mis noches sin estrellas en los días de mi vida llena de angustia y tristeza. Cuando el alma necesita más consuelo y fortaleza.
Pregunté triste a Jesús
¿Señor tu no has prometido que en mis horas de aflicción Siempre estarías conmigo para mostrarme tu amor?
Pero noto con tristeza que en medio de mis querellas. Cuando más siento el dolor solo veo un par de ellas.
¿Dónde están las otras dos que indican tu compañía. Cuando la tormenta azota sin piedad la vida mía?
Y Jesús me contestó "Escucha bien hijo mío Comprendo tu confusión; siempre te amé y te amaré. Y en tus horas de aflicción siempre a tu lado estaré.
Mas si ves solo dos huellas y no ves las otras dos Es que en tu hora afligida cuando flaquean tus pasos, no hay huellas en tus pisadas porque te llevo en mis brazos".

·      Es muy interesante ver y estudiar las marcas y las huellas en los campos llenos de nieve recién caída. Con las grandes nevadas Dios nos ofrece una página en blanco sobre la que se puede imprimir infinidad de caracteres, formas, rastro, huellas, etc. etc., los cuales se pueden borrar fácilmente, pero cuando uno contempla esas huellas delatan a esas criaturas como si uno los hubiera visto pasar. Cada criatura deja una huella diferente, por la cual puede ser identificado.
·      Hace más de dos mil años que vamos tras sus huellas y como en la persona en la anécdota, siempre prevalecen las huellas de Jesús al caminar. Si de algo a servido nuestra huella en el mundo, es porque, muchas veces, se vieron las huellas de Jesús en nuestro lugar.
·      Cuando caminas con Cristo tu andar cristiano testificará de ti. Deja que Jesús te tome de la mano para que camines con Él en el camino de tu existencia; deja que limpie el camino delante de ti y que te capacite para conservar lo limpio y dejar huellas claras y nítidas para que otros puedan andar en tus pisadas.

lunes, 22 de junio de 2020

señales de que eres una persona espiritualmente fuerte


1. Sabes perdonar y seguir adelante

Los rencores solo hacen tu vida más difícil. Si alguien te hizo daño, no ganarás nada intentando devolvérselo. Si realmente quieres ser una persona espiritualmente fuerte, no debes dejar que el odio te consuma.
Habrá muchas personas buenas y malas a lo largo de tu vida. Te darás cuenta que las personas son buenas, pero cómo son ahora es debido a sus experiencias pasadas. Las personas malas te mostrarán el lado malo de la humanidad y aprenderás alguna valiosa lección.
La vida es hermosa como para permitir que ciertas personas te la arruinen. Aprende a perdonar y dejar ir, no importa lo mal que alguien se haya portado contigo o el daño ocasionado. Cuando eliges perdonar, les haces ver que no eres como ellos.
El perdón es una característica de las personas fuertes. Sé agradecido por la vida que tienes por delante y sigue tu camino.


2. Haces tiempo para ayudar a los más necesitados

Las personas que tienen gran sentido de espiritualidad siempre separan algo de tiempo para ayudar a los más necesitados. A veces, estamos tan atrapados en nuestras vidas que olvidamos a aquellos con menos posibilidades.
Todos tenemos trabajos y familias que mantener, pero siempre podemos separar un poco de nuestro tiempo para apoyar a aquellos que lo necesitan.
Tal vez tienes todas las intenciones del mundo, pero no te das el tiempo de ayudar. Recuerda que no se trata de tener tiempo, sino de hacer tiempo. Detenerte al menos 3 minutos para darle comida a quien lo necesita puede hacer una gran diferencia en su vida.


3. Actúas bajo principios y valores establecidos

Todas las acciones de nuestra vida están guiadas por las creencias que tenemos. Nuestro comportamiento se basa en ciertos principios que establecemos.
Aquellas personas que no han tenido la oportunidad de darse cuenta de que hay fuerzas espirituales protegiéndolas y guiándolas, siempre se acreditan sus aciertos y culpan a los demás por sus errores.
En cambio, aquellos que saben que están siendo cuidados por una fuerza espiritual, desarrollan hábitos de amor y compasión hacia los demás. Saben que si algo malo les sucede, es por algún motivo y buscan aprender de ello.


4. No te enfocas solo en lo material

Ser espiritual te ayuda a mantener el balance entre el materialismo y la satisfacción espiritual. No te enfocas tanto en hacer dinero, pero sí trabajas por conseguir lo que quieres. Mantienes tu mentalidad de abundancia.
Lo mismo sucede cuando se trata de dar a los demás, lo haces con una mentalidad de abundancia sabiendo que cuanto más das, más recibirás. La riqueza es buena, pero el exceso es malo.
Quieres compartir todo lo que consigues y no para mostrar lo generoso que eres, sino para sentir que eres valioso para el mundo.


5. Sabes que el placer instantáneo no te traerá felicidad

Hoy en día se suele creer que la gratificación instantánea es la manera más fácil de sentirnos bien con nosotros mismos. Lamentablemente, esto solo nos puede traer arrepentimiento y remordimiento en el futuro.
Como alguien espiritualmente fuerte, debes saber que el placer instantáneo no te traerá la verdadera felicidad. En realidad, si algo es realmente placentero, lo que le da verdadero significado es el hacerlo.
No quiere decir que no puedas experimentar placer. Simplemente, entiendes que lo instantáneo puede ser peor a largo plazo.


6. No has perdido tu sentido de curiosidad por el mundo

Es fácil ver cómo muchos adultos pierden ese sentido de curiosidad que tenían de niños cuando empiezan a ser agobiados con las responsabilidades y problemas de la vida.
A nadie le gusta el estilo de vida mundano. No dejes que tu curiosidad se apague, disfruta la vida y diviértete. Si estás conectado con tu lado espiritual, sabrás que tú solo debes dar todo de ti en lo que hagas y dejar que las cosas tomen curso.
Toma cada día como un regalo y una nueva oportunidad para descubrir el mundo.

 Uno de los mayores obstáculos para nuestro crecimiento espiritual es que solemos intentar cambiar lo que hacemos en vez de lo que somos. Estamos tan empeñados en hacer ajustes en lo que las personas ven, que olvidamos lo más importante: lo que solo Dios puede ver.
Dios está en el negocio de transformarnos a la imagen de su Hijo (Efesios 4:13). Él quiere que crezcamos espiritualmente, y necesitamos su ayuda para esa clase de transformación que no es superficial, sino que ocurre dentro de nosotros.
P.ROLANDO MOLINA

sábado, 4 de abril de 2020

7 razones por las cuales no debes salir de tu iglesia

Luz roja: razones equivocadas para dejar una iglesia

Aquí hay siete razones equivocadas para abandonar la iglesia. 

1. Pecado

Alguien ha pecado. Tal vez fue un líder. ¿Es esta una buena razón para salir? Irse a causa del pecado no promueve la santidad. Hubo un grave pecado en la iglesia de Corinto. Pero Pablo mandó a la iglesia a tratar con el miembro que había pecado, no a salir de la iglesia (1 Corintios 5:9-13). Cuando Pablo mandó a los santos a “salir de en medio de ellos”, él se estaba refiriendo al mundo, no a la iglesia (2 Corintios 6:14-18). Debemos responder a los hermanos que pecan con restauración, no con amputación (Gálatas 6:1-5).

2. Desacuerdos sobre asuntos doctrinales secundarios

Las convicciones bíblicas son importantes. Pero no debemos estar dispuestos a morir en cada colina. Contiende ardientemente por la fe. Pero no se debe romper la comunión por cualquier desacuerdo sobre las Escrituras. Pablo aconsejó a Timoteo: “No dejes que nadie olvide estas cosas. Pon a Dios como testigo, y advierte a los miembros de la iglesia que no deben seguir discutiendo. Esas discusiones no ayudan a nadie, y dañan a quienes las oyen. Haz todo lo posible por ganarte la aprobación de Dios. Así, Dios te aprobará como un trabajador que no tiene de qué avergonzarse, y que enseña correctamente el mensaje verdadero. No prestes atención a las discusiones de los que no creen en Dios, pues eso no sirve de nada. Los que así discuten, van de mal en peor “(2 Timoteo 2:14-16 Versión Lenguaje Actual).

3. La falta de unión

Dios odia a los que siembran la discordia entre los hermanos (Proverbios 6:16-19).  Pero la evidencia de la salvación es el amor por sus hermanos y hermanas en Cristo (1 Juan 3:14). Y este amor se demuestra por preservar la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz (Efesios 4:1-3). No abandones el barco porque no puedes llevarte bien con los demás. Lo único que lograrás es tener el mismo problema en la próxima iglesia. “No hagan nada por rivalidad o vanagloria, sino con humildad cuenten a los demás como superiores a sí mismo”, Filipenses 2:3.

4. Ofensas personales

Habrán momentos en que los cristianos pequen unos contra otros. ¿Entonces qué? Irte no es la respuesta. Desplazarse cada vez que seas (o te sientas) agraviado solo conducirá a múltiples transiciones de iglesia a iglesia. O te mantendrás en los márgenes de la iglesia, que es igual de malo. Jesús da la respuesta: “Si tu hermano peca contra ti, ve y repréndele, entre tú y él a solas. Si te hace caso, has ganado a tu hermano”, Mateo 18:15. Estas simples instrucciones podrían impulsar el reavivamiento en muchas iglesias. Pero, ¿y si no hace caso? Presiona (Mateo 18:16-20).

5. Falta de voluntad para someterse a la autoridad

Aarón tal vez era más espiritual que Moisés. Josué puede que fuera un mejor líder. Pero la vara estaba en las manos de Moisés. No luches contra los que el Señor pone en el liderazgo sobre ti. Por supuesto, no debes sentarte bajo un liderazgo no bíblico, inmoral, o abusivo. Pero hay una manera de lidiar con los líderes descalificados (1 Timoteo 5:19-20). Sin duda, tus pastores deben rendir cuenta. Pero no ates a los líderes espirituales de la iglesia a tus preferencias personales, tradiciones vacías, o prioridades que no son bíblicas. Deja que los líderes guíen. Y sé dispuesto a seguirlos (Hebreos 13:07, 17).

6. Una baja visión de la iglesia

No hay ningún capítulo y versículo bíblico que te ordene ser miembro de una iglesia. Pero la Escritura enseña tanto por lo que se asume como por lo que manda. No existe una categoría bíblica de un “cristiano sin iglesia”. Los apóstoles se preguntarían: “¿Por qué lo llaman cristiano si no es parte de la iglesia?”. Cristo es la cabeza de la iglesia, y él no tiene experiencias fuera del cuerpo. No se puede estar conectado a la cabeza y desconectado del cuerpo. Cristo ama a la iglesia (Efesios 5:25-27), y amar a Cristo es amar lo que él ama.

7. Desobediencia a la verdad

Pablo le encargó a Timoteo a predicar la palabra (2 Timoteo 4:2). Luego advirtió que la fidelidad a esta carga podría causar que algunos huyeran: “Porque vendrá tiempo cuando no soportarán la sana doctrina, sino que teniendo comezón de oídos, acumularán para sí maestros conforme a sus propios deseos; y apartarán sus oídos de la verdad, y se volverán a mitos”, 2 Timoteo 4:3-4. La predicación fiel impulsará a algunos a irse de la iglesia. Pero no se irán a casa. Van a encontrar una iglesia donde el predicador haga cosquillas a sus oídos. No permitas que te ocurra a ti. Si estás siendo enseñado en la sana doctrina y la predicación fiel, por el amor de Dios, ¡quédate!

Luz Verde: cuando es tiempo de dejar una iglesia

Aquí hay tres razones básicas y aceptables para salir de una iglesia.

1. Una razón del evangelio

Si la iglesia a la que vas no cree o enseña el evangelio bíblico, tienes que irte. Y ya. Los pecadores son salvos por la gracia mediante la fe en Cristo, sin añadir ni restar nada. Nada de lo que hacemos nos salva. La salvación es un don gratuito de Dios a aquellos que confían en la justicia de Cristo que murió por nuestros pecados y resucitó de entre los muertos para nuestra justificación. Cualquiera que enseñe cualquier otro “evangelio” es anatema (Gálatas 1:6-9). Y cualquier iglesia que abraza un falso evangelio no es una iglesia cristiana. ¡Corre por tu vida!

2. Una razón doctrinal

Aquí esta el asunto: debes salir de una iglesia cuando te exija negar en lo que crees o creer aquello a lo que te niegas. Uno tiene tres responsabilidades cuando se trata de la fe: (1) El derecho a vivir por fe (Romanos 14:23); (2) la vigilancia de la conciencia contra el pecado (Santiago 4:17); y (3) el mandamiento de poner a prueba todas las cosas (1 Tesalonicenses 5:21-21). No trates los asuntos doctrinales a la ligera. La verdad y la paz deben ser protegidas. Pero pasar por alto la verdad por causa de la gente solo produce una “paz” aparente.

3. Una razón personal

Hay muchas razones personales para dejar una iglesia. La más común es la reubicación. Si te has mudado a una ciudad diferente, es necesario ponerse bajo la autoridad de una iglesia local en el sitio donde vives. Esa fue la situación de Febe (Romanos 16:1-2). O tal vez tu iglesia está tan lejos de donde vives en la ciudad que salir de tal iglesia se es conveniente. Estas y otras razones personales similares son aceptables, son a veces razones necesarias para dejar una iglesia.

Luz amarilla: cómo salir de una iglesia

¿Cómo se puede salir de una iglesia local de una manera que honre a Cristo?

1. Ora

Las decisiones importantes deben realizarse únicamente después de la oración diligente. Dejar una iglesia es una de esas decisiones. Ora sobre tus motivos, tu ministerio y tus relaciones. Ora porque tu corazón sea guardado (Proverbios 4:23). Ora por sabiduría (Santiago 1:5). Ora por la sumisión a la voluntad de Dios (Colosenses 1:09). Ora en voz baja.  Es decir, ora, no hables. Hablar por hablar acerca de tus pensamientos y sentimientos –que ni están procesados– puede sembrar discordia.

2. Examina tus motivos

¿Por qué quieres irte? No estoy hablando de las razones políticamente correctas que les dices a los demás. Estoy hablando de las verdaderas motivaciones de tu corazón. ¿Las sabes? Pídele a Dios que te examine (Salmos 139:23-24). Entonces, sé honesto contigo mismo. Y sé honesto con Dios. Ten cuidado de no moverte por las razones equivocadas.

3. Revisa los compromisos que has hecho para servir

¿Prestas algún servicio en la iglesia? ¿Eres un líder? ¿Tu salida interrumpiría el ministerio? Responde a estas preguntas en oración antes de irte. Si has hecho compromisos, haz cuanto esté a su alcance para cumplir con ellos. Pon el honor de Cristo antes que el tuyo. Deja en el pasado los asuntos indignos (1 Corintios 15:58). No quieres encontrarte “ausente sin permiso” fuera de una misión que Dios te haya encomendado.

4. Asegúrate de que no tienes conflictos interpersonales no resueltos

No dejes una iglesia porque estás enojado por algo. No la dejes porque alguien te ha ofendido. Debes estar preparado para perdonar y buscar reconciliación. Jesús dijo: “Si estás presentando tu ofrenda en el altar, y allí te acuerdas de que tu hermano tiene algo contra ti, deja allí tu ofrenda delante del altar, y vete. Reconcíliate primero con tu hermano, y entonces ven y presenta tu ofrenda”, Mateo 5:23-24. La comunión rota interfiere en la verdadera adoración.

5. Piensa en cómo tu traslado afecta a los demás

El cristianismo no se trata de ti. Se trata de Cristo y de los demás. Si tu corazón está bien, sentirás el peso de la forma en que tu potencial salida herirá o influirá en los demás. Si te puedes ir sin afectar a nadie, no eres un buen miembro. Si tu presencia importa, considera cómo tu ausencia conmoverá a otros. “Que cada uno de ustedes vele no solo por sus propios intereses”, indica Pablo, “sino también a los intereses de los demás”, Filipenses 2:4.

6. Determina dónde transferirás tu membresía antes de ir

No es la voluntad del Padre que sus hijos estén espiritualmente sin hogar. Pablo dice: “Así pues, ya no son extranjeros ni advenedizos, sino conciudadanos de los santos y miembros de la familia de Dios” (Efesios 2:19).  El Señor generalmente conduce hacia un lugar, no nos saca de un lugar. Debemos ser capaces de dejar una “dirección del destinatario” espiritual cuando salgamos de una iglesia. Y uno debería estar en la capacidad de ir a una nueva iglesia con la recomendación de su antigua iglesia.

7. Ten una reunión acerca de tu salida con tu pastor

Es justo que hables con tu pastor antes de salir de una iglesia. ¿Es él la razón por la que te quieres ir? Esa es otra razón por la qué uno debería programar una reunión. Hebreos 13:17 dice: “Obedecezcan a sus pastores, y sujéntese a ellos, porque ellos velan por sus almas, como quienes han de dar cuenta. Para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso para ustedes”.


jueves, 26 de marzo de 2020

Señales antes del fin

Las señales del fin

Hay varios pasajes de la Biblia que nos hablan sobre las diferentes señales que veremos al final de los tiempos. De hecho, hay un libro profético en la Biblia, el Apocalipsis, que habla con detalle sobre este tema. En Mateo 24:1-14 Jesús está hablando con sus discípulos sobre las señales del fin y ahí encontramos un buen resumen de aquello en lo que debemos fijarnos. Jesús menciona las diez señales que vemos a continuación.

1. Falsos maestros, falsos Cristos

Mateo 24:5 habla de algunos que anunciarán ser el Cristo y lograrán engañar a muchas personas. Por eso es importante saber que cuando Cristo regrese todo ojo le verá y será algo repentino.